5 tendencias que dije que nunca me pondría y ¡JÁ!

Trapos

No me miréis así que sé que yo no soy la única.

  1. Jeans bordados

Ya os comenté en el post anterior que los bordados no me venían haciendo mucha gracia. Me recuerdan a los parches –tendencia que aborrezco no por la tendencia en sí sino en la manera en la que la moda se ha limpiado el culo con ella- y me dije a mí misma que no caería en tan abominable corriente.

O eso pensaba hasta que vi estos pantalones de ZARA. Por cierto, a mí me quedan mejor que a la modelo. Es lo que tiene tener muslos.

6164165407_2_1_1

  1. Bailarinas

Cuando era adolescente las odiaba porque las consideraba zapato de pijas, básicamente. Pero un día estaba yo paseando por Stradivarius y me encontré con estos zapatos negros de terciopelo –otra tendencia que en su día dije meh- y con tachuelas doradas y AY. Además que no son planas del todo y por lo tanto no parezco imbécil al caminar. Un mínimo de tacón es necesario.

ce81132f9a31d3bf0eb44fcd600cf680

Las podéis encontrar aquí por menos de la mitad que tuve que pagar yo así que estupendo.

  1. Bufamantas

Me reía yo de las bufandas enormes y gruesas hasta que un día iba yo con mi escote al viento y pillé una amigdalitis de campeonato. Niños, en invierno abrigaos. Eso sí, es importante que no os pintéis los labios de rojo y luego os echéis la bufanda a la cara. Cuando os la quitéis parecerá que os habéis dado el lote con el payaso de Micolor. Hablo por propia experiencia.

7d394968e32a442981eac9896e32b33e

No sé vosotros pero yo no me la sé poner con tanta gracia.

  1. Mochilas

Recuerdo que no hace mucho estuve hablando largo y tendido con una chica poniéndole a parir a la gente que usaba mochila porque me parecían preescolares aviejados. La chica me miró con cara de póker y cuando se marchó para irse vi que llevaba colgando de la espalda una mochilita pequeñita. Real.

Total que ahora me encantan. De hecho voy a la caza de una mochila de piel o similar, negra y con tachuelas. Estas son algunas ideas.

3d848d8097846a871f6cc51a668b20248596c0c40bf3387ce44c722287216a17db939aeae4192a1fba54234dcb7c2afagbekgberagb

  1. Medias de rejilla

Porque si me lo hubieran preguntado hace unos meses hubiera contestado que las medias de rejilla sólo son para cuando te disfrazas en carnaval y para las pilinguis. O para cuando te disfrazas en carnaval de pilingui. Ahora tengo dos o tres pares guardados en mi cajón de los calcetines. Rock and roll!

ae57752e31ce7d694c49dc00a892dd65.jpg

¡Eso es todo! ¡Hasta la próxima!

 

Lo peor de 2016

Soy feminista

Vamos al grano. 2016 ha sido un año de mierda.

Atentados terroristas. 50 víctimas de violencia de género. Donald Trump, Mariano Rajoy. David Bowie, Carrie Fisher, Leonard Cohen. Escuadrón Suicida. El strobing.

No obstante, y dándome el capricho de ser un poco superficial, voy a destacar 5 cosas especialmente lamentables, y los motivos por los cuales deberíamos erradicarlas en este nuevo año que empieza. Empezamos.

1. El vestido de la Pedroche (otra vez)

O más bien todo el espectáculo rancio, machista y vejatorio que se ha generado en torno a él. Porque no hace otra cosa que dejar en evidencia que las mujeres en televisión no somos más que cachos de carne al servicio de la audiencia. No estamos hablando de si Cristina hace bien o mal eligiendo su vestuario (siempre y cuando lo haga libremente y porque le da la gana), estamos hablando de todo un engranaje que se mueve en contra de que a las mujeres se nos tome en serio, como profesionales y como seres humanos. Porque dudo que a alguno de los otros presentadores (Pepe Rodríguez, Chicote, Carlos Sobera o Frank Blanco) se les haya valorado por otra cosa que no sea su buen hacer y profesionalidad.

Si queréis leer una opinión brutalmente acertada sobre este tema, podéis hacerlo en este artículo de Yolanda Domínguez para el Huffington Post.

img_isota_20170101-024418_imagenes_lv_otras_fuentes_cristina-pedroche-capa-campanadas_986311407_119569158_667x752-khdC-U412995848717NaE-656x740@LaVanguardia-Web.jpg

2. Los filtros de Snapchat

Voy a ser flexible. No me importa que los filtros de Snapchat no se queden en 2016, pero que al menos se queden en Snapchat. Sólo nos falta por ver a la presentadora de los informativos con una corona de flores digitales cutres en la cabeza. Basta, enough, suficiente.

dce17fabdb0e907b570dd5529f2c5753.jpg

3. Los antes y los despueses

Típica cuenta en instagram que patrocina una dieta, unos batidos detox o unas pastillas milagrosas que sólo postean fotos de chicas según ellos gordas junto a la imagen de -aparentemente- la misma chica normativamente delgada. No sólo me parecen publicaciones publicitarias cutres, efectistas y a menudo falseadas, sino que además nos vienen a decir que si no estás muy delgada, más te vale estar muerta. Sobra mencionar que el 95% de las fotos son de mujeres.

cada9589e8524d475fd34e2e83e98232

4. Las Kids editions

Detesto los programas de talentos y especialmente los que van dirigidos a los niños. La Voz, Masterchef, Pequeños Gigantes… circos lamentables donde los padres exponen a sus hijos al ridículo a cambio de cinco minutos de fama, en los que son utilizados como carnaza televisiva para luego ser devueltos a su vida de mierda, una vez apagadas las cámaras. ¿Qué será lo siguiente? ¿Un Gran Hermano para niños?

actuacion-manuel_mdsvid20150907_0155_17

5. El pelo gris

Creo que el pelo gris es como el cardado de los ochenta, las medias cabezas rapadas o los flequillos noventeros… looks que se ponen de moda, al que todas se lanzan sin reflexionar y que no le quedan bien a casi nadie. Por favor, dejad de freíros el pelo a base de decoloraciones para ser como esa tía que seguís en instagram.

Es una lástima que la personalidad no se pueda comprar.

a33f2c79a48b70c24a3de3a36f8ecb52

Empieza 2017, vamos a intentar hacerlo mejor.

5 tendencias que ya huelen

Trapos

Soy de esas personas que sienten aversión por algo cuando se pone de moda. Cosas que de entrada me resultan indiferentes, o lo que es peor, que hasta podrían hacerme gracia, se transforman en foco de mi odio más visceral cuando veo que todo el mundo las lleva sin criterio alguno, sólo porque de repente alguien dice que eso es tendencia.

Hoy voy a hablaros de 5 tendencias que acaban de llegar pero que considero que están tan, tan, tan requemadas que son postureo puro.

El choker

Mi hermana de adolescente tenía uno, que yo le cogía sin permiso para ponérmelo y sentirme mayor delante del espejo. Ahora resulta que se ha puesto de moda y las quinceañeras se lo ponen creyéndose Courtney Love. Por mucho que saquen nuevos diseños con perlitas, con tiras de terciopelo o colgantes cutres. Los chokers siempre han sido y serán horteras.

81453fb348ce2bc76867fd40f28da537.jpg

Los parches

A mí una cosa que me molesta muchísimo de la moda es que cojan iconos de subculturas que respeto y que lo conviertan en un fraude para vender. Ahora hay parches en todo. En las cazadoras de cuero. En las camisas. En los bolsos. Dentro de poco sacarán hasta las bragas con parches. Pelín exagerado, ¿eh?

2fbb81e1d67468040b329734243289d9

Las botas por encima de la rodilla

Yo sólo pido que no me mientan. Porque que la blogger de turno suba una foto con unas botas a ras de figa (como dirían en Lleide) y me intente hacer creer que eso es trendy me ofende. Porque habrá gente, os aseguro que la habrá, que con toda su inocencia pedirá unas botas así en asos y puede que hasta se las ponga. No tengo tiempo material para explicar qué tienen de malo estas botas. Sólo os diré que intentéis probaros unas. Ya veréis qué bien.

15a170c337dbbf86aa007f276be4c7b7

Los sombreros

Me gustan, me encantan. Tengo cuatro y quiero creer que algún día me los pondré. Pero todavía no he conocido a una sola mujer que le gusten los sombreros y que se los ponga de forma habitual sin sentirse una mamarracha. Eso para mí convierte esta tendencia en un fraude. Si queda bien en una foto para el instagram pero no para la vida es que no es una moda real. Y punto.

adef33635c316032b1a18ec080af7361

El crop top

No concibo la idea de una prenda que me obligue a tener una parte de mi cerebro pensando permanentemente: “Mete tripa, mete tripa, mete tripa”. Esto se aplica a los crop tops, a la lycra y a los vestidos de punto ceñidos. Sólo aptos para seres humanos sin ápice de grasa corporal.

cdfde23da77a2307568bd3bbbaacca77